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Recetas de canapés para Nochevieja diciembre 26, 2018

Recetas de canapés para Nochevieja

Hoy os traemos en Cocinas Quivir, estas 20 recetas de canapés para Nochevieja, para los que no hay que cocinar, pero sí vais a poder preparar los aperitivos de la próxima celebración más apetitosos y ricos sin tener que dedicar mucho tiempo en vuestra cocina.

Chips crujientes de frutas y verduras

Precalentamos el horno a 60º con calor arriba abajo y si tenemos función ventilador para esta temperatura lo añadimos también. Lavamos y secamos las frutas y las verduras (podemos usar zanahoria, manzana, pera, calabacín, berenjena…). En este caso dejamos la piel a todas menos al plátano. Cortamos rodajas muy finas, bien con un cuchillo o una mandolina, y las colocamos sobre una bandeja de horno forrada con papel especial para hornear.

Metemos en el horno y dejamos varias horas hasta que veamos que las frutas y verduras han perdido el agua y están crujientes. El tiempo varía según el agua que contengan y la humedad ambiental que exista. Podemos darle la vuelta incluso para que se deshidraten mejor cuando veamos que ya les falta poco.

Una vez terminado el proceso apagamos el horno, sacamos las bandejas y dejamos que se enfríen totalmente las piezas. Las despegamos con cuidado, veremos que están muy crujientes. Podemos conservarlas en un bote hermético con una servilleta. Consumir pronto para evitar que se pongan blandas.

 

Chips bicolores de patata y boniato

Precalentar el horno a 200ºC y engrasar con aceite una fuente o bandeja grande. Lavar bien la patata y el boniato, secar y cortar uno de los extremos . Con una mandolina, o un cuchillo muy afilado, cortar ambos vegetales en porciones muy finas, de pocos milímmetros de grosor. Llevar un cuenco con agua fría y dejar a remojo la patata y el boniato durante unos 30 minutos. Escurrir, enjuagar y secar bien. Distribuir los chips en la bandeja o fuente, procurando dejar una sola capa, sin que se solapen. Pintar ligeramente con aceite de oliva, sazonar con ajo en polvo, una pizca de pimentón, pimienta negra recién molida y sal al gusto. Hornear durante unos 10-15 minutos, vigilando muy bien que no se quemen. Sacar cuando estén dorados al punto deseado.

Frutos secos especiados horneados

Ingredientes:

  • 25 gr de mantequilla, 55 ml de miel, 2 cucharadas de azúcar moreno, 1/2 cucharadita de salsa Worcestershire (opcional), 2 cucharaditas de tomillo, 1 cucharadita de romero, 1/2 cucharadita de canela, 1/2 cucharadita de jengibre, 1 pizca de cayena, una pizca de pimienta negra, 1 cucharadita de sal, 1 clara de huevo L, 400 gr de frutos secos variados al gusto, sal maldon o gruesa.

Precalentar el horno a 170ºC y preparar una fuente de horno. Disponer todos los frutos secos en un cuenco y removerlos para que se mezclen. Reservar. Calentar en un cazo o sartén la mantequilla con la miel y el azúcar, a fuego suave. Remover hasta que la mantequilla se haya derretido y se consiga una mezcla homogénea.

Incorporar la salsa Worcestershire, el tomillo, el romero, la canela, el jengibre, la cayena, un poco de pimienta negra recién molida y la sal, removiendo bien. Batir la clara de huevo ligeramente hasta que espume, añadirla a los frutos secos y mezclar.

Incorporar la mezcla pegajosa de especias a los frutos secos y remover bien para que se integre de forma homogénea. Disponerlos en la fuente de horno, distribuyéndolos bien en una sola capa. Hornear durante unos 20-30 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que se hayan tostado al gusto. Espolvorear con un poco de sal gruesa y dejar enfriar completamente.

bombones crocantes de foie gras y almendra

Para hacer estos bombones necesitamos tener bien frío el foie para que no se nos deshaga. Con un sacabocados cortamos pequeñas bolas de foie. Nos ponemos unos guantes de plástico o latex y con las manos terminamos de dar forma esférica a las bolas.

Ponemos el crocanti de almendra en un plato llano y echamos en él las bolitas de foie. Ayudados con las manos, vamos haciendo rodar las bolas para que los trocitos de almendra dulce se peguen a su superficie, cubriéndola por completo.

Metemos el plato de crocanti con las bolas rebozadas en la nevera hasta el momento de servirlas, para que el frío vuelva a hacerlas compactas. Preparamos unas cucharillas de cocktail y colocamos un bombón crocante en cada una.

canapés de foie a la sal

Empezamos limpiando el hígado de venas. Es una operación menos desagradable de lo que pueda parecer, aunque requiere de bastante paciencia porque tiene que quedar bien limpio. Es igual si se deshace el hígado porque después ya lo reconstruiremos de nuevo, lo importante es que quede bien limpio.

En un bol lo suficientemente grande, ponemos la venda médica, la empapamos bien con el vino de Oporto y después la escurrimos. Envolvemos el hígado en la venda dándole dos o tres vueltas con esta para que coja forma cilíndrica, apretando bien.

En un recipiente hondo ponemos una cama de sal, sobre esta colocamos el hígado vendado y lo tapamos con el resto de sal,sin que quede ningún punto al descubierto. Le ponemos un peso encima y lo guardamos en la nevera tres días.

Pasado este tiempo, lo desenvolvemos con cuidado para que no coja sal. Si no vamos a usarlo todo, podemos partirlo en dos o tres trozos y congelar las partes que queramos conservar bien envueltas en papel de aluminio. Yo lo serví como aperitivo, untado sobre tostaditas de pan y espolvoreado con sal gruesa y pimienta.

huevitos de codorniz con sobrasada en formato pincho

Ponemos una sartén con abundante aceite a calentar. Preparamos unas patatas paja pelando y cortando la patata con una mandolina o un cuchillo bien afilado. Una vez cortadas, las dejamos en agua fría para quitarles el almidón de forma que luego no se nos peguen unas con otras. Tras freírlas, las escurrimos en papel absorbente.

En el mismo aceite de freír las patatas, vamos friendo con cuidado los huevos de codorniz. Como son pequeños, no tendréis problemas de hacer dos o tres cada vez. Recordad que para romper la cáscara no hay que golpearla contra un filo como hacemos con los huevos de gallina.

Lo más práctico es hacer un agujerito con un cuchillo o incluso usando unas tijeras y retirar con cuidado parte de la cáscara para que por ahí salga el contenido sin romperse la yema. Con un poco de práctica, cada vez resulta más sencillo, no os preocupéis.

Tostamos las rebanadas de pan para que esté más crujiente y además caliente y untamos una pequeña cantidad de sobrasada de Mallorca sobre cada tostada. Con cuidado, colocamos encima de cada tostada un huevito de codorniz y rematamos con un puñadito de patatas fritas para que le den el crujiente.

mini buñuelos de queso gruyer

  • 50ml de leche, 40g de mantequilla, 40ml de agua, 65g de harina, 2 huevos, 70g de queso gruyer (aunque valen otros quesos similares)

Lo primero que debemos hacer es preparar la masa. Para ello calentamos la leche, el agua y la mantequilla en un cazo. Cuando rompa a hervir añadimos la harina y mezclamos hasta que la masa adquiera una textura espesa. Añadimos uno de los huevos y una pizca de sal, mezclamos bien y dejamos enfriar.

Mientras se enfria la masa, ponemos el horno a precalentar a 225º y rallamos el queso en hilos finos. Cuando se haya enfriado la masa, incorporamos el huevo que falta y tres cuartas partes del queso. En una bandeja con papel de hornear y la ayuda de una manga pastelera, repartimos la masa en 12 unidades, a las que daremos forma de bola con la mano incorporando el resto del queso rallado (así no se nos pegará la masa a las manos). Horneamos durante 15 minutos a 225ºC y ya podemos servir.

tostas con ensalada de pimiento y queso

Escurrimos los pimientos y los colocamos en un cuenco sin apenas jugo. Salamos, echamos un poco de vinagre de manzana y aceite de oliva virgen extra al gusto. Removemos y agregamos los dientes de ajo muy picados. Mezclamos todo y reservamos mientras preparamos el pan. Cortamos las rebanadas de pan artesano en diagonal y las tostamos, bien en tostadora o sobre una sartén tipo parrilla. Colocamos sobre cada rebanada lascas de queso, o bien la loncha completa, encima ponemos un poco de ensalada de pimientos con parte del aliño. Servimos inmediatamente.

tostas de pan de centeno con pesto y lascas de jamón

  • 2 rebanadas de pan de centeno, 100 gr de jamón, 1 buen manojo de albahaca, 1 diente de ajo, 100 gr de piñones, 100 ml de aceite de oliva virgen extra y 100 gr de queso parmesano

Para preparar el pesto necesitaremos una batidora de vaso o un robot de cocina, en el que meteremos los piñones, el diente de ajo, el aceite de oliva virgen extra, el queso parmigiano reggiano y la albahaca. Tras procesarlo hasta que quede una textura espesa, corregimos añadiendo más aceite de oliva, si fuera necesario. Después de preparar estas tostas, nos sobrará bastante salsa pesto, que podremos usar en otras recetas de pasta, para pizzas o para otros aperitivos. Cortamos unas rebanadas de pan de centeno y las tostamos ligeramente. Si no queréis usar pan de centeno podéis usar cualquier pan casero o artesano que os guste, siendo preferibles los panes de miga densa para que sujeten bien la salsa pesto y el jamón que les vamos a colocar encima. Una vez tostado el pan, extendemos una o dos cucharaditas de pesto por encima, y cortamos el jamón ibérico en pequeñas lascas, para facilitar su reparto sobre el pan. Es preferible que el jamón esté cortado en lonchas bien finas, porque así podemos poner más lasquitas de jamón sin excedernos en la cantidad total.

bruschettas de camembert con uvas al horno

  • 20 uvas negras, 4 rebanadas de pan de pueblo o minibaguettes, 120 g de queso camembert, 8 ramitas de tomillo fresco, 3 cucharadas de aceite de oliva, pimienta rosa.

Comenzaremos precalentando el horno a 190 grados. Lavamos las uvas y las ponemos en una bandeja refractaria y le añadimos cuatro ramitas de tomillo y un poco de aceite de oliva. Horneamos las uvas durante diez minutos o hasta que parezca que se van a abrir. Las reservamos templadas.

Cortamos las rebanadas de pan y las untamos con un pincel de cocina con unas gotitas de aceite de oliva las colocamos en otra bandeja de horno y distribuimos el queso Camembert por encima en lonchas, las horneamos durante otros ocho minutos o hasta que veamos que el queso se comienza a derretir. Las retiramos del horno y les añadimos las uvas por encima del queso, una ramita de tomillo y una pizca de pimienta rosa. Servimos rápidamente antes de que se enfríen.

makis de melón con jamón

  • Para los makis, 4 lonchas de jamón ibérico, 1 rodaja de melón, arroz para sushi
  • Para el arroz para sushi, 1 taza de arroz, 2 tazas de agua, vinagre para aderezar el arroz

Para hacer esta versión en plan sushi del clásico aperitivo veraniego del melón con jamón, necesitamos tener listo arroz glutinoso o arroz para sushi. Una vez tenemos el arroz listo, aderezado y enfriado, no tardaremos más de 10 minutos en tener esta receta para impactar a los nuestros. Forramos una esterilla con plástico de cocina para que no se nos peguen los ingredientes. En lugar de utilizar alga nori para enrollar como en los auténticos makis, colocamos sobre la esterilla dos lonchas de jamón ibérico, de forma que la segunda monte un poco sobre la primera.

Extendemos el arroz de sushi sobre las lonchas de jamón sin llegar a cubrirlas del todo. Cortamos una rodaja de melón, le retiramos las pepitas y la cáscara y la cortamos en bastones estrechos. Colocamos dos o tres bastones sobre el arroz dejando que sobresalga un poco por los laterales. Enrollamos nuestro maki de melón con jamón ayudados por la esterilla o makisu. Presionamos para compactar bien el rollo que hemos hecho y procedemos a cortar las porciones, desechando las de los extremos para que queden todas de parecido tamaño. Repetimos la operación con las otras dos lonchas de jamón.

croquetas de queso variado

  • 50 gr de mantequilla, 50 gr de harina de trigo común, 65 gr de queso azul, 4 quesitos, 10 gr de parmesano rallado, 400 ml de leche entera, sal, pimienta negra, nuez moscada.

En una cazuela alta ponemos la mantequilla y calentamos. Cuando se haya disuelto echamos la harina y con unas varillas removemos y rehogamos un par de minutos para que la harina se cocine y pierda el sabor a crudo. Agregamos el queso azul en trocitos, y sin dejar de remover, esperamos a que se disuelva totalmente. Ahora echamos un poco de leche a la vez que removemos con viveza para evitar que se formen grumos. Dejamos que se consuma la leche que hemos añadido antes de añadir otro chorro. Cuando pasen unos minutos y llevemos más o menos la mitad de la leche agregada, añadimos los quesitos en trozos y el parmesano. Sin dejar de remover esperamos a que se disuelvan y vertemos el resto de la leche hasta tener una pasta semisólida, como la de cualquier otro tipo de croqueta. Subimos un poco el fuego, y sin parar de remover, cuando comience a hervir la bechamel salpimentamos y añadimos nuez moscada al gusto. Cocinamos la crema durante unos 15 minutos sin dejar de remover en ningún momento para evitar que se pegue. Echamos toda la masa en una fuente, tapamos con film transparente y refrigeramos unas horas para que se solidifique. Para dar forma a las croquetas de queso cogemos porciones de masa, hacemos la forma deseada con las manos y pasamos cada croqueta por pan rallado, huevo y pan rallado, en este orden. Hacemos lo mismo hasta terminar toda la masa. Freímos las croquetas en abundante aceite de oliva y dejamos reposar sobre papel absorbente antes de servir.

huevos fritos de codorniz empanados

Lo primero que haremos será preparar una bechamel, mezclando la misma cantidad de mantequilla que de harina y batiendo con las varillas hasta mezclarlo bien. Después iremos incorporando leche sin dejar de remover hasta obtener una salsa espesa, como cuando preparamos croquetas. En una bandeja forrada de plástico de cocina, ponemos cucharadas de la bechamel aún caliente separadas unas de otras. Rápidamente, freimos en una sartén los huevos de codorniz de forma ligera, sin cuajar las yemas, para lo cual no echaremos aceite sobre ellas con la espumadera sino que los dejaremos hacerse solo hasta que la clara esté de color blanco. Los vamos sacando y colocamos cada uno sobre las cucharadas de bechamel que habíamos dejado en la bandeja. Después, con cuidado echamos otra cucharada de bechamel templada sobre cada huevo para que quede bien cubierto y dejamos que enfríe el conjunto. Una vez fría la bechamel cuajará un poco, y aunque son algo delicados de manejar, podremos pasar cada huevo frito a la villaroy por huevo batido y pan, (os recomiendo que le deis dos pasadas), aprovechar para dar una forma redondeada y ya los tendremos listos para freír en aceite bien caliente o para congelar para una próxima ocasión.

chupachups de pollo a la villarroy

  • 2 pechugas de pollo, 1 litro de leche entera, 50 gr de mantequilla, 2 cucharadas de harina (de maíz o de trigo), sal, nuez moscada, 2 huevos, pan rallado y aceite de oliva virgen extra. Además necesitaremos brochetas de palo

Cortamos las pechugas bien limpias en trozos de tamaño bocado. Lo más cómodo es cortar en dados de forma cuadrada, y después, ya les daremos la forma esférica cuando los cubramos con bechamel. Una vez limpios y cortados, cocemos los dados durante 5 minutos en agua con sal y los sacamos para que se enfríen. Entre tanto, preparamos una bechamel espesita, tostando la harina de maíz en la mantequilla y añadiendo la leche entera poco a poco para que no se nos formen grumos. Una vez la bechamel tiene el punto de espesor buscado, la sazonamos con sal y un pellizco de nuez moscada.

Forramos con film de cocina una bandeja, vamos sumergiendo los tacos de pollo en la bechamel y sacándolos cubiertos utilizando un tenedor, dejando que se enfríe la bechamel que envuelve cada tajada. Una vez fríos, damos forma de bolas a la masa para hacer los chupachups y pasamos cada esfera por huevo batido y pan rallado. (Recuerda usar pan rallado sin gluten si quieres que sean aptos para celíacos). Freímos en aceite de oliva virgen extra abundante y escurrimos en papel absorbente. Una vez estén libres del exceso de aceite de la fritura, insertamos en cada uno un palo de brocheta y los colocamos en la fuente donde los vayamos a servir.

tigres o mejillones con bechamel

Comenzamos cociendo los mejillones una vez limpios de tierras y barbas, poniéndolos al vapor durante unos 4 minutos y retirándolos en cuanto se abren. Separamos la carne de las conchas y nos quedamos con la mitad de ellas que limpiamos a conciencia. Es conveniente darles un hervor en agua con vinagre durante unos minutos. Secar y reservar. Picamos una cebolla lo más pequeña que podamos y la pochamos en una sartén con 3 cucharadas de aceite de oliva. Una vez transparente, añadimos la carne del mejillón picada en trozos de tamaño intermedio y salteamos el conjunto. Incorporamos el tomate frito, las gotas de tabasco y probamos, rectificando de sal si fuera necesario. Hacemos una bechamel utilizando 2 cucharadas de harina, medio litro de leche entera y un chorro del caldo de la cocción de los mejillones bien colado para que el conjunto tenga cierto sabor a mar. Reducimos la bechamel removiendo continuamente hasta que quede bastante espesa y dejamos enfriar. Para montar los tigres, ponemos en cada concha una cucharada del relleno de mejillones con tomate, cubrimos con otra cucharada de la bechamel espesa y cuando estén bien fríos, los pasamos por huevo batido y pan rallado, friéndolos en aceite muy caliente. Como siempre conviene escurrirlos después en papel absorbente.

discos de hojaldres rellenos de manzana y queso camembert

Estiramos el hojaldre hasta que tenga un grosor aproximado de un milímetro y medio. Con un aro de emplatar, cortamos los 16 discos que serán necesarios, y colocamos 8 sobre papeles de horno o sobre un silpat para que no se peguen. A continuación, sacamos el corazón de la manzana y la pelamos. Inmediatamente, la cortamos en discos finos que barnizamos con el zumo de limón para evitar que la manzana se oxide y se ponga fea. Comenzamos a montar nuestros discos de hojaldre, poniendo sobre cada uno de ellos una rodaja de manzana, y un buen pegote de queso Camembert. A continuación, añadimos unas vueltas de pimienta recién molida, que es fundamental el toque que aporta, y cubrimos con más manzana y cerramos con el segundo disco de hojaldre. Si no tenéis hojaldre, podéis usar perfectamente las clásicas obleas para empanadillas y el resultado no cambiará. Cerramos los bordes plegando un poco el disco de abajo sobre el de arriba, barnizamos los discos ya cerrados con huevo batido y los ponemos a hornear a 190º durante unos diez minutos, hasta que el color tostadito nos indique que ya están en su punto.

langostinos empanados en copos de maíz

Comenzamos preparando los copos de maíz para facilitar el empanado. Con un robot de cocina, damos dos o tres toques para triturarlos ligeramente y los mezclamos con el pan rallado, dejando lista la mezcla en un plato para cuando tengamos listos los langostinos. Para dejar preparados los langostinos, retiramos la cabeza y los pelamos dejando sin quitar la cola para que tengan mejor aspecto. Aprovechamos para quitarles el intestino –esa especie de hilillo negro–. Para evitar que se encojan al freírlos, los ensartamos en brochetas de madera que les hagan mantener su forma estirada. Después de ensartarlos, cortamos el exceso de brocheta y los sazonamos con un poco de sal. Finalmente los pasamos por huevo batido y los empanamos con los copos de maíz que habíamos machacado y los freímos en aceite muy caliente para que se doren sin resecarse en el interior. Los escurrimos en papel de cocina y los servimos inmediatamente. Si los queréis congelar, hacedlo una vez empanados pero antes de freírlos.

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